A casi un año del crimen que conmocionó a la región, la investigación por el femicidio de Agostina Vega, la joven de 27 años asesinada en circunstancias que la Justicia calificó desde el inicio como un hecho de extrema violencia de género, avanza entre pruebas clave, testimonios contradictorios y un expediente que ya ingresó en su etapa de consolidación probatoria. La causa, que mantiene detenido al principal sospechoso, atraviesa un momento decisivo: la fiscalía considera que el caso está prácticamente cerrado, mientras la defensa insiste en sembrar dudas sobre la secuencia de los hechos.