En menos de 24 horas, dos terremotos de magnitudes muy distintas pero con fuerte repercusión mediática sacudieron regiones opuestas del planeta: un potente sismo de 7,7 grados golpeó la isla indonesia de Flores en la madrugada del viernes a sábado, y horas más tarde, ya en la madrugada del sábado, un temblor de magnitud 5 remeció el área metropolitana de Granada, en el sur de España. Ambos episodios reavivan la atención sobre la actividad sísmica global justo en pleno agosto, un mes que según los registros internacionales acumula miles de movimientos telúricos en todo el mundo.