Kicillof reunió a sus intendentes aliados en medio de un fuego cruzado dentro del peronismo
Un encuentro para ordenar la territorialidad y responder a la carta de Cristina Kirchner: La reunión se produjo pocas horas después de una carta pública de la expresidenta Cristina Fernández de Kirchner que cuestionó el desdoblamiento electoral dispuesto por Kicillof y lo responsabilizó por la derrota provincial en la última instancia. En ese contexto, los intendentes recibieron al gobernador con un claro gesto de respaldo y utilizaron el encuentro para defender la estrategia del desdoblamiento, al mismo tiempo que expresaron su malestar por el tono del documento de la exmandataria.
Diagnóstico postelectoral: números, gestión y lectura estratégica. En el encuentro, Kicillof y los jefes comunales pusieron énfasis en los datos territoriales: el desdoblamiento permitió retener la mayoría de los municipios bonaerenses y, según el oficialismo provincial, mantener el andamiaje territorial que sostiene al peronismo pese a la erosión nacional. Desde el MDF argumentan que la elección de septiembre mostró fortalezas territoriales y que la votación de octubre, aun adversa a nivel nacional, no invalida la vigencia del proyecto provincial ni la capacidad de recomposición hacia 2027.
Reclamos y pedidos: revisión de lugares y un reclamo contra La Cámpora. En términos internos, la tensión se volcó sobre la composición del gabinete y la presencia de dirigentes de La Cámpora en cargos clave. Varios intendentes plantearon la necesidad de revisar nombres del gabinete provincial que responden al kirchnerismo duro y reclamaron una mayor centralidad del espacio del gobernador en la toma de decisiones de la provincia; sin embargo, desde el kaicillofismo oficial se descartó por el momento un choque abierto y se buscó enfatizar la gestión y la unidad frente al adversario externo.
Mensaje público y privado: evitar autopsias y mirar al 2027. Publicamente, Kicillof pidió no enredarse en autopsias internas y concentrarse en la gestión, la aprobación del presupuesto provincial y en la construcción de una alternativa nacional amplia para 2027. En privado, los intendentes dejaron claro su enojo por la carta de Cristina y discutieron incluso la posibilidad de cuestionar el liderazgo de Máximo Kirchner en el PJ bonaerense, una señal del reacomodamiento que se está incubando en el peronismo provincial.
Escenario político: reordenamiento, sucesión y estrategia electoral. El resultado y la disputa posterior perfilan un reordenamiento que va más allá de reclamos personales: se discute si el peronismo bonaerense seguirá alineado detrás de la estructura kirchnerista o si consolidará una propuesta propia, con Kicillof como referente para disputar la centralidad en 2027. Los intendentes insisten en que la principal amenaza es el gobierno nacional, y argumentan que dispersar energías en internas solo favorece al adversario; esa lectura alimenta la narrativa de construir una alternativa "más amplia que el PJ" a nivel nacional.
Qué sigue: prioridades de gestión y tensiones a monitorear. En lo inmediato, la agenda que salió de la cumbre incluye la coordinación para asegurar la aprobación del Presupuesto y de leyes fiscales que permitan sostener las políticas provinciales, y la articulación de respuestas a las demandas sociales en un contexto económico exigente. Políticamente, queda por ver si el malestar hacia La Cámpora derivará en cambios concretos en el gabinete bonaerense o si la tensión se administrará como un frente de contención hasta la etapa preelectoral de 2027.
Kicillof intentó convertir el cimbronazo en una oportunidad para relanzar el proyecto territorial del MDF y fijar un rumbo de cara al futuro; sus intendentes le ofrecieron apoyo, pero la pulseada con el cristinismo y la presión por resultados de gestión dejan a la provincia en un escenario de alta tensión política, donde cada paso estará medido por el desafío de preservar la unidad sin sacrificar la ambición de protagonismo nacional.