Río de Janeiro: el mayor golpe contra el Comando Vermelho.
En una acción sin precedentes, el gobierno del estado de Río de Janeiro ejecutó la operación policial más contundente de la historia reciente de Brasil, con el objetivo de desarticular la estructura territorial del Comando Vermelho, una de las organizaciones criminales más peligrosas del país. El megaoperativo, desplegado en los complejos de favelas de Alemao y Penha, dejó un saldo de 132 muertos —incluidos cuatro agentes— y más de 110 detenidos, entre ellos líderes clave del grupo.
Un operativo estratégico para recuperar el control territorial: La operación, denominada Contención, movilizó a más de 2.500 efectivos de fuerzas estatales, con apoyo aéreo y táctico, logrando incautar 91 fusiles, explosivos, drones modificados para ataques y grandes cantidades de drogas. Según el gobernador Cláudio Castro, el despliegue fue “necesario y proporcional” ante el avance del crimen organizado sobre zonas vulnerables, donde las milicias y el narcotráfico habían desplazado al Estado. “Río no puede ser rehén de facciones armadas. Esta operación marca un antes y un después en la lucha por la seguridad de nuestros ciudadanos”, afirmó Castro en conferencia de prensa.
Aunque el operativo fue ejecutado sin coordinación previa con el gobierno federal, el Ministerio de Justicia reconoció la gravedad de la situación y anunció que evaluará los resultados . Diversos sectores políticos y sociales respaldaron la intervención, destacando la valentía de los agentes y la necesidad de recuperar el control estatal en zonas dominadas por el crimen.
El Congreso brasileño anunció la creación de una Comisión Parlamentaria de Investigación (CPI) para indagar las irregularidades del operativo y la estructura del crimen organizado. Mientras tanto, el juez del Supremo Tribunal Federal, Alexandre de Moraes, citó al gobernador Castro para que rinda explicaciones.
Si bien organismos internacionales como la ONU solicitaron una investigación sobre el uso de la fuerza, el gobierno de Río reafirmó su compromiso con los derechos humanos y anunció auditorías internas para garantizar la transparencia del operativo.
El líder local del Comando Vermelho, Edgar “Doca da Penha” Alves Andrade, permanece prófugo, pero las autoridades aseguran que su red logística ha sido severamente debilitada. Se espera que en los próximos días se intensifiquen las acciones de inteligencia para evitar represalias y consolidar la presencia estatal en las zonas intervenidas.