Fallo global de Amazon dejó fuera de servicio a billeteras, bancos, ChatGPT y plataformas de entretenimiento
La falla se originó en la región US‑EAST‑1 (Virginia del Norte) de AWS y estuvo vinculada a problemas en la resolución de DNS asociados a la API de DynamoDB, una base de datos ampliamente utilizada por aplicaciones y servicios en la nube. AWS informó índices elevados de error en las solicitudes a sus servicios, detalló que aplicó “medidas de mitigación” y comunicó que observaba “señales significativas de recuperación” mientras trabajaba en rutas paralelas para restablecer la normalidad.
En Argentina las principales afectaciones se registraron en billeteras virtuales y plataformas de pago, con errores y demoras en Mercado Pago, Ualá y Naranja X que impidieron procesar pagos, transferencias y recargas, y causaron inconvenientes para el uso de códigos QR y transporte con SUBE digital. A nivel global se reportaron interrupciones en ChatGPT y otras plataformas de IA, redes sociales, herramientas de diseño como Canva, tiendas de videojuegos y servicios de streaming; usuarios y empresas reportaron imposibilidad de iniciar sesión, latencias, cancelación de procesos automáticos y bloqueos temporales de servicios críticos.
AWS publicó comunicados oficiales en su portal de estado reconociendo el incidente, explicando el origen técnico y recomendando reintentar solicitudes fallidas mientras continuaba la mitigación del problema. Empresas que dependen de AWS difundieron mensajes a sus usuarios: Mercado Libre y Mercado Pago reconocieron inestabilidad atribuida a AWS y señalaron que sus equipos trabajaban para restablecer los servicios; OpenAI admitió interrupciones temporales en ChatGPT; desarrolladoras de videojuegos y plataformas de streaming indicaron que priorizaron la restauración de servicios esenciales para clientes empresariales.
El colapso volvió a poner en evidencia la concentración de la infraestructura digital en unos pocos proveedores de nube, lo que genera cuellos de botella sistémicos cuando una región crítica falla, y reabrió debates sobre resiliencia, estrategias de multicloud y planes de contingencia para servicios financieros y críticos que requieren alta disponibilidad. Especialistas y analistas señalaron que, aunque muchas empresas cuentan con arquitecturas distribuidas, dependencias específicas (como bases de datos gestionadas en una región concreta) pueden provocar efectos en cascada imposibles de evitar sin rediseños operativos profundos.
A media jornada se observaron señales de recuperación y reapertura gradual de servicios, mientras AWS continuaba procesando trabajo atrasado en colas de solicitudes y advertía sobre latencia residual; las compañías afectadas mantuvieron guardias técnicas para validar integridad de datos y restablecer transacciones pendientes. Reguladores y entidades financieras monitorean el impacto sobre operaciones críticas y esperan reportes formales de las empresas sobre pérdidas operativas o eventuales riesgos para usuarios.