Brasil aconsejó no consumir alcohol tras una ola de intoxicaciones; el consumo en bares cayó 50% y hay al menos dos muertes confirmadas
El gobierno federal activó una sala de situación para coordinar la respuesta sanitaria, confirmó más de 190 denuncias sospechosas a nivel nacional —la mayoría en el estado de São Paulo— y reportó al menos dos muertes certificadas en ese distrito mientras otras quedan en investigación . El ministro de Salud, Alexandre Padilha, instó a la población a abstenerse de consumir bebidas destiladas hasta que se aclare el origen de los hechos y anunció la compra y distribución de etanol farmacéutico y fomepizol, antídotos utilizados en los casos de intoxicación por metanol, para reforzar la capacidad de atención del Sistema Único de Salud (SUS) .
El pánico vació los locales de São Paulo durante el fin de semana y la Federación de Hoteles, Restaurantes y Bares del Estado (Fhoresp) advirtió sobre caídas de facturación que en algunos casos alcanzaron el 50% en ventas de bebidas espirituosas; varios establecimientos suspendieron la venta de tragos o limitaron su oferta a cervezas y bebidas no destiladas por precaución .
La Policía Federal y fuerzas locales iniciaron investigaciones sobre la trazabilidad de las bebidas y posibles redes de adulteración; ya se registraron detenciones en operativos vinculados a la comercialización de licores presuntamente adulterados y las pesquisas apuntan a circuitos de distribución que recorren desde proveedores informales hasta locales y puestos no registrados .
El metanol, cuya presencia se sospecha en las bebidas intervenidas, se metaboliza en compuestos neurotóxicos capaces de causar daño al sistema nervioso, ceguera y muerte; por esa razón los protocolos clínicos recomiendan la administración temprana de etanol farmacéutico o fomepizol ante la sospecha de intoxicación, medidas que el Ministerio ya comenzó a garantizar mediante adquisiciones internacionales y la coordinación con la OPS para su llegada rápida a los hospitales más afectados .
La mayor concentración de denuncias se registró en São Paulo, con más de 160 casos sospechosos reportados en ese estado, mientras que otros distritos como Pernambuco y Mato Grosso registraron notificaciones; las cifras oficiales están en actualización constante a medida que se completan análisis de laboratorio y se verifican los decesos en curso de investigación .
Las redes sociales y la prensa local difundieron denuncias de personas hospitalizadas y relatos de víctimas que sufrieron pérdida de visión tras consumir tragos; en paralelo, el sector de la hospitalidad reclamó medidas de control y mayor trazabilidad en la cadena de suministro para recuperar la confianza del público mientras las autoridades judiciales y sanitarias profundizan las pesquisas .
Las autoridades pidieron calma y seguimiento estricto de las recomendaciones sanitarias: evitar bebidas de origen dudoso, concurrir a centros de salud frente a síntomas compatibles y privilegiar el consumo de productos con trazabilidad comprobada, mientras el gobierno continúa la distribución de antídotos y la investigación sobre el circuito de adulteración para impedir nuevos casos