Kicillof viaja a Nueva York para homenajear a Mujica mientras Milei acuerda con Trump
El evento “Democracia Siempre” se realiza este miércoles a las 18 (hora local) y reúne a líderes progresistas de América Latina y Europa. Entre los asistentes confirmados se encuentran Pedro Sánchez (España), Luiz Inácio Lula da Silva (Brasil), Gabriel Boric (Chile), Gustavo Petro (Colombia), Yamandú Orsi (Uruguay), Lucía Topolansky, Bernie Sanders (EE.UU.), Nydia Velázquez (EE.UU.), Clara López Obregón (Colombia), Viviana Santiago (Oxfam Brasil) y académicos como Pablo Gentili e Isabella Weber.
Kicillof viajó acompañado por el ministro de Gobierno Carlos Bianco y parte de su gabinete, con el objetivo de “fortalecer lazos internacionales” y “poner en valor el compromiso democrático en la región”, según comunicó la Gobernación bonaerense.
Durante la ausencia del mandatario, la vicegobernadora Verónica Magario asumió temporalmente el Poder Ejecutivo bonaerense, conforme al artículo 124 de la Constitución provincial. El traspaso fue oficializado mediante el decreto 2478/2025, publicado en el Boletín Oficial, que estipula que Magario ejercerá el cargo desde el martes 23 a las 11 hasta el jueves 26 de septiembre a las 18, o hasta el regreso del gobernador.
Mientras Kicillof se muestra junto a referentes progresistas, Milei mantiene una agenda de alto perfil con líderes de derecha. En su paso por Nueva York, el presidente argentino se reunió con Donald Trump y con la titular del FMI, Kristalina Georgieva. Estados Unidos ofreció asistencia financiera a la Argentina, incluyendo la compra de bonos soberanos y un posible crédito stand-by para sostener el programa económico libertario.
Kicillof, crítico de las políticas de apertura indiscriminada de importaciones, ironizó días atrás sobre la postura de Trump: “Si va a ir a Estados Unidos, estaría bueno que le pregunte a Trump si hay que defender o no a la industria nacional. Porque Trump está convencido de que hay que tomar medidas proteccionistas clásicas, como los aranceles”.
El viaje de Kicillof no solo busca posicionar a la provincia en el plano internacional, sino también marcar diferencias ideológicas con la Casa Rosada. En Manhattan, dos modelos de país se cruzan sin encontrarse.