
El grupo AFA: el bloque de intendentes que busca barajar y dar de nuevo en el Peronismo Bonaerense
En medio de las tensiones cruzadas por el control del Partido Justicialista (PJ) de la provincia de Buenos Aires, un nuevo polo de poder territorial ha ganado centralidad. Denominado "Grupo AFA" por las iniciales de tres de sus fundadores originales (Achával, Feraresi y Achával/Otermín, mutando luego su fisonomía de nombres), este bloque de intendentes sub-50 de la Primera y la Tercera Sección Electoral se consolida como un actor clave que busca mediar, presionar y, fundamentalmente, reclamar una silla en la mesa de decisiones de la que históricamente se sintieron relegados.
¿Quiénes integran el bloque?
El núcleo duro del espacio está compuesto por jefes comunales con fuerte peso electoral en la región y el conurbano norte:
Gastón Granados (Ezeiza): Uno de los armadores principales del espacio. Su reciente foto con Fernando Gray (Esteban Echeverría) funciona como un puente de diálogo entre el bloque y sectores peronistas que venían jugando por fuera de la conducción oficial del PJ bonaerense.
Federico Otermín (Lomas de Zamora): Representa el control de uno de los distritos más populosos de la Tercera Sección. Aporta la estructura y la experiencia de un territorio clave para cualquier aspiración provincial.
Federico Achával (Pilar): La pata de la Primera Sección Electoral. Con una gestión local muy respaldada por los votos, le da volumen político al grupo por fuera del conurbano sur.
Nicolás Mantegazza (San Vicente): Otro exponente de la renovación generacional en la Tercera Sección, con fuerte llegada territorial en distritos en crecimiento demográfico.
La estrategia política y los objetivos de fondo
El Grupo AFA no nace como un espacio de ruptura terminal, sino como un bloque de negociación colectiva. Su estrategia se resume en tres ejes principales:
1. El fin del "filtro" intermediario
Los intendentes del bloque buscan cortar con la dinámica histórica donde las listas y la estrategia electoral se definían exclusivamente entre la conducción de La Cámpora y los despachos de la gobernación. Reclaman un protagonismo directo en la mesa chica: "Quien tiene los votos y gestiona el territorio debe tener lapicera", es la premisa.
2. Unidad o PASO (Competencia como última ratio)
Si bien el discurso público prioriza la unidad para enfrentar al gobierno nacional, el Grupo AFA presiona con un ultimátum: si no hay una apertura real en el armado de listas, la vía de escape serán las elecciones PASO. Saben que, si traccionan en bloque en la Primera y Tercera Sección, tienen la estructura suficiente para disputarle el territorio a cualquier terminal política.
3. Autonomía frente a las líneas de fuego
El espacio evita quedar atrapado en la guerra de desgaste entre el "Kicillofismo" puro y la conducción formal del PJ a cargo de Máximo Kirchner. Al constituirse como un bloque propio, se vuelven indispensables para ambos lados de la grieta interna: cualquiera que quiera gobernar o armar listas en la provincia en los próximos turnos electorales necesitará sentarse a negociar con ellos.
Clave de lectura: La reunión entre Granados y Gray es el síntoma de que el Grupo AFA está ampliando sus fronteras, tendiendo lazos con intendentes de la región que comparten el mismo diagnóstico: el peronismo bonaerense debe ordenarse de abajo hacia arriba.

















