
2025: el año en que el turismo argentino volvió a despegar

Por Lic. Leandro Peres Lerea
Si algo dejó en claro el 2025 es que el turismo argentino volvió a moverse. Y no es una metáfora. Se movió en el aire, en las rutas, en las agendas públicas y en las discusiones que, muchas veces, el sector venía postergando.
La conectividad aérea fue, sin dudas, la gran protagonista del año. Con cifras récord de vuelos, nuevas rutas, mayor presencia de aerolíneas y una expansión inédita de conexiones federales, Argentina vivió uno de los mejores momentos de su historia reciente en términos de acceso aéreo. Ciudades que durante años dependieron exclusivamente de Buenos Aires comenzaron a integrarse a una red más diversa y eficiente, impactando directamente en el turismo receptivo, corporativo y de eventos.
Este crecimiento no fue solo cuantitativo. También marcó un cambio de paradigma: más competencia, más opciones para el viajero y una lógica menos centralista. El turismo dejó de ser, al menos en parte, un fenómeno concentrado para empezar a pensarse en clave territorial.
Sin embargo, no todo fue celebración. El 2025 también expuso una de las discusiones más sensibles del sector: la lectura y comunicación de las estadísticas turísticas. Las cifras oficiales difundidas desde la Secretaría de Turismo, encabezada por Daniel Scioli, generaron una fuerte polémica entre empresarios, dirigentes y analistas. Mientras el discurso público hablaba de crecimiento y recuperación, muchos actores del territorio señalaban una realidad dispar, con destinos tensionados por costos, baja rentabilidad y consumo contenido.
La discusión no fue solo numérica. Fue conceptual. ¿Qué se mide? ¿Cómo se mide? ¿Y para qué se comunican los datos? El turismo, más que ningún otro sector, necesita estadísticas creíbles, claras y comparables, porque sobre ellas se toman decisiones de inversión, empleo y planificación. El debate dejó una enseñanza: sin consenso sobre los datos, no hay política turística sólida.
En paralelo, el sector comenzó a mirar con expectativa la posible sanción de una nueva ley laboral. Para una actividad intensiva en mano de obra, con fuerte estacionalidad y alta informalidad, cualquier cambio en el marco laboral genera atención inmediata. La expectativa no pasa por la precarización, sino por la posibilidad de reglas más modernas, adaptadas a la dinámica real del turismo, que permitan generar empleo genuino, reducir litigiosidad y dar previsibilidad a empresas y trabajadores.
El 2025, en definitiva, fue un año de movimiento, pero también de preguntas. De récords que entusiasman y de debates que incomodan, pero que resultan necesarios. El desafío para 2026 será transformar esa conectividad histórica, esas discusiones pendientes y esas reformas en una estrategia integral que entienda al turismo no solo como una actividad económica, sino como una política de desarrollo.
Porque si algo quedó claro este año es que el turismo argentino tiene con qué crecer. Ahora necesita cómo sostenerlo.
Nota de TURISMOCERO


Paro por tiempo indeterminado en la UBA y fuerte plan de lucha en Universidades Bonaerenses


Cristina Kirchner declara este martes en Comodoro Py por la causa de los cuadernos

Más de 70 mil personas vivieron la fiesta del circuito callejero de TC2000: Franco Riva ganó en el sur de la Ciudad


LA PLATA Kicillof y Alak recorrieron las obras de la Avenida 60 en Los Hornos

Escándalo en Tucumán: detienen a un hombre vinculado al gobierno por darle un violento cabezazo a un diputado libertario

Violento tiroteo en 9 de Abril: un allanamiento de la DDI dejó un muerto y dos detenidos


AySA finalizó el 2025 con resultados positivos y obras clave para la mejora continua de sus servicios
♦ Redujo su deuda en un 85%.
♦ Puso en marcha el Sistema Riachuelo, una de las obras de saneamiento más importantes de los últimos 75 años, beneficiando a más de 4,5 millones de personas.

Berazategui: Carlos Balor inició el Ciclo Lectivo 2026 en el Jardín Municipal Arco Iris




