Hospital Arturo Oñativia: 30 años al servicio de la salud en la región sur
Inaugurado en abril de 1996, este centro médico nació con el objetivo de dar respuesta a la creciente demanda de salud pública. Tras tres años de planificación y obras que comenzaron en 1993, el edificio ubicado en Ramón Carrillo 1339, en la localidad de Rafael Calzada, abrió sus puertas oficialmente para convertirse en el segundo nosocomio público provincial de la zona.
El legado de Arturo Oñativia
La institución rinde homenaje con su nombre al Dr. Arturo Oñativia, un destacado médico y político que se desempeñó como Ministro de Asistencia Social y Salud Pública de la Nación durante la presidencia de Arturo Illia. Oñativia dejó una huella imborrable en la salud pública argentina, impulsando medidas clave como la reforma del sistema hospitalario nacional y la creación del servicio nacional de agua potable para comunidades rurales. Sin embargo, su mayor hito histórico fue la sanción de la "Ley Oñativia", una normativa pionera que reguló la producción y comercialización de medicamentos, estableciéndolos como bienes sociales para evitar la especulación de precios y garantizar el acceso a toda la población. Ese mismo espíritu de equidad es el que guía a la institución en la actualidad.
Tres décadas de crecimiento ininterrumpido
En sus inicios, el hospital contaba con un equipo médico muy reducido, llegando a tener un solo profesional por especialidad durante las guardias. Con el paso de los años, el aumento de la demanda y el esfuerzo sostenido de sus trabajadores, la institución experimentó un crecimiento notable.
Más allá de los avances tecnológicos y de infraestructura, el verdadero motor del Hospital Arturo Oñativia son sus trabajadores. Médicos, enfermeros, personal administrativo y de maestranza sostienen el funcionamiento diario con una vocación de servicio que ha atravesado crisis, pandemias y desafíos constantes.
Para el personal y los vecinos de la región sur, este 30° aniversario no es solo una fecha de celebración, sino una jornada de reivindicación. Representa la defensa irrestricta de la salud pública como un derecho innegociable, recordando que sin un sistema sanitario fuerte, de calidad y con trabajadores reconocidos, no hay verdadera igualdad de oportunidades.