Fin de una era: River despidió a Gallardo con una victoria ante Banfield en un Monumental lleno de contrastes
BUENOS AIRES — La segunda etapa de Marcelo Gallardo al frente de River Plate llegó a su fin este jueves por la noche. En el marco de la séptima fecha del Torneo Apertura 2026, el Millonario derrotó 3 a 1 a Banfield en un Estadio Monumental que vivió una jornada cargada de emociones encontradas, marcando el cierre definitivo de uno de los ciclos más trascendentes en la historia del club de Núñez.
Ovación al ídolo, reprobación al equipo
El clima en las tribunas fue atípico y tenso. Desde las banderas con la icónica fecha "09/12/18" hasta los cánticos constantes, el agradecimiento hacia Gallardo fue absoluto. Sin embargo, ese amor incondicional hacia el director técnico contrastó fuertemente con el repudio generalizado hacia el plantel
Tras acumular tres derrotas consecutivas (la última ante Vélez, que decantó en la renuncia indeclinable del técnico), los hinchas hicieron sentir su fuerte descontento con silbatinas a los futbolistas mayores, salvando únicamente de las críticas a los juveniles salidos de la cantera.
Los goles de la noche
En lo estrictamente futbolístico, River mostró una versión más dinámica que en sus presentaciones anteriores. A los 12 minutos del primer tiempo, Lucas Martínez Quarta abrió el marcador tras conectar de cabeza un centro de Ian Subiabre, y corrió inmediatamente al banco para fundirse en un abrazo con el técnico saliente
El empate transitorio llegó en el cierre de la primera mitad: a los 44 minutos, una gran asistencia de Tiziano Perrotta desde la izquierda le permitió a Mauro Méndez definir de primera y superar al arquero juvenil Santiago Beltrán.
Sin embargo, el local liquidó el pleito en la ráfaga inicial del complemento. Al minuto de juego, Sebastián Driussi aprovechó un rebote en el palo para poner el 2-1, y a los 13 minutos, el juvenil Joaquín Freitas selló el 3-1 definitivo que le bajó el telón al partido.
Las últimas palabras del Muñeco
Marcelo Gallardo se presentó en la sala de conferencias del Monumental visiblemente emocionado. Fiel a su estilo, trató de mantener la compostura, pero dejó frases que resonaron fuerte entre los hinchas y dejaron un mensaje claro para el plantel y la dirigencia:
"Hoy es un día de muchas emociones cruzadas. Me voy en paz porque siempre di todo por esta camiseta, pero con el dolor de no haberle podido encontrar la vuelta a este último tramo. El cariño de la gente es el trofeo más grande que me llevo de esta casa; lo de hoy en las tribunas fue una caricia al alma que no voy a olvidar nunca."
"A los jugadores les dije en el vestuario que tienen que ser fuertes. River exige estar al 100% todos los días y hoy el club necesita una energía nueva, alguien que venga desde afuera a descomprimir esta tensión. Confío en que los chicos que están subiendo van a darle muchas alegrías al club."
"No es un adiós, siempre es un hasta luego con River. Pero ahora necesito descansar y reencontrarme conmigo mismo."