Indignación en España: conceden la semilibertad a un exjefe de ETA condenado a 400 años de prisión
Madrid — Un nuevo escándalo político e indignación social sacude a España tras confirmarse que el exjefe militar de la disuelta organización terrorista ETA, Garikoitz Aspiazu Rubina —conocido por el alias de "Txeroki"—, comenzó a gozar de un régimen de semilibertad, a pesar de acumular condenas que superan los 400 años de cárcel por múltiples asesinatos y atentados.
La decisión, que permite al exlíder etarra salir de prisión de lunes a viernes desde las 8:00 hasta las 21:00 horas exclusivamente para trabajar, ha encendido las alarmas en el arco opositor y en las asociaciones de víctimas del terrorismo, quienes ven en esta medida una consecuencia directa de los acuerdos políticos del presidente Pedro Sánchez para sostenerse en el poder.
El foco del conflicto: las transferencias penitenciarias y los pactos
El beneficio otorgado a "Txeroki" se enmarca en la aplicación del artículo 100.2 del Reglamento Penitenciario. La controversia radica en que esta progresión de grado fue avalada por el Gobierno vasco, al cual el Ejecutivo socialista de Pedro Sánchez (PSOE) le transfirió las competencias penitenciarias en los últimos años.
Para el Partido Popular (PP), Vox y diversas agrupaciones civiles, esta excarcelación parcial no es un hecho aislado, sino "el precio a pagar" por los votos del partido independentista vasco EH Bildu, claves para la investidura y la supervivencia parlamentaria del gobierno de Sánchez en el Congreso de los Diputados.
"Estamos ante una amnistía encubierta absolutamente incompatible con el derecho de las víctimas a la justicia", denunciaron desde el Colectivo de Víctimas del Terrorismo (Covite), exigiendo a la Fiscalía de la Audiencia Nacional que recurra y frene de inmediato la medida.
El prontuario de "Txeroki"
Garikoitz Aspiazu fue uno de los líderes más sanguinarios de la última etapa operativa de ETA. Tras ser detenido en Francia en 2008 y cumplir parte de su condena allí, fue extraditado a España para rendir cuentas ante la justicia. Acumuló decenas de sentencias, sumando más de 400 años de prisión por organizar y ejecutar atentados devastadores, como el coche bomba en la Terminal 4 del aeropuerto de Barajas (que dejó dos víctimas fatales y rompió una tregua) y otros ataques en Oropesa del Mar y Bilbao.
Si bien legalmente el tiempo máximo de cumplimiento efectivo en España está topado (generalmente en 30 o 40 años según la ley aplicada), el hecho de que se le otorguen beneficios de salida diaria a un criminal de su peligrosidad sin haber cumplido ni la mitad del tope máximo efectivo, ha reabierto heridas profundas en la sociedad española.
Mientras el Gobierno central intenta despegarse argumentando que la decisión corresponde a las juntas de tratamiento penitenciario autonómicas y está bajo control judicial, la imagen de "Txeroki" saliendo a la calle vuelve a poner contra las cuerdas la narrativa de Moncloa y aviva el fuego de la polarización en España.
Claves para entender qué fue la ETA y su impacto histórico en España
El debate político en España suele reavivarse cada vez que se menciona a la ETA o se toman decisiones judiciales sobre sus exmiembros. Para comprender la magnitud de la indignación social y las acusaciones cruzadas en el presente, es necesario repasar la historia de la organización que marcó medio siglo de violencia en el país.
1. ¿Qué significan sus siglas y qué buscaba?
ETA es el acrónimo de Euskadi Ta Askatasuna, que en euskera (la lengua vasca) significa "País Vasco y Libertad".
Se definía como una organización armada, independentista, nacionalista vasca y de ideología marxista-leninista. Su objetivo principal era la creación de un Estado socialista e independiente que agrupara a los territorios del País Vasco, Navarra y el País Vasco francés (Euskal Herria).
2. Orígenes y radicalización
La organización fue fundada en 1959 por un grupo de estudiantes radicales como un movimiento de resistencia contra la dictadura del general Francisco Franco, que reprimía duramente la identidad, la lengua y la cultura vasca.
Sin embargo, a finales de la década de 1960, ETA adoptó la lucha armada como método. Su primer asesinato planificado ocurrió en 1968. Uno de sus golpes más resonantes de esa época fue el asesinato en 1973 del almirante Luis Carrero Blanco, presidente del Gobierno y principal figura para suceder a Franco.
La transición española hacia la democracia (a partir de 1975) no detuvo a la organización. De hecho, los años más sangrientos de ETA, conocidos como los "Años de Plomo", ocurrieron ya en plena democracia, durante la década de 1980.
3. El saldo del terror y el financiamiento
A lo largo de sus casi seis décadas de existencia, la actividad terrorista de ETA dejó un saldo devastador:
Más de 850 víctimas fatales: Entre ellas militares, policías, guardias civiles, políticos (tanto conservadores como socialistas), jueces, empresarios y cientos de civiles.
Secuestros y extorsión: La organización financiaba sus operaciones a través de secuestros de figuras de alto perfil y el cobro de lo que denominaban el "impuesto revolucionario", una extorsión sistemática a empresarios vascos y navarros bajo amenaza de muerte.
4. El punto de inflexión: el caso Miguel Ángel Blanco
El declive del apoyo social a ETA tuvo un quiebre definitivo en julio de 1997. La organización secuestró a Miguel Ángel Blanco, un joven concejal de 29 años del Partido Popular (PP) en el pueblo de Ermua, exigiendo el acercamiento de los presos etarras al País Vasco en un plazo de 48 horas.
Ante la negativa del Gobierno a ceder al chantaje, ETA lo asesinó. Esto provocó una reacción popular sin precedentes en toda España, conocida como el "Espíritu de Ermua", con millones de personas saliendo a las calles, incluso en el País Vasco, exigiendo el fin del terrorismo y aislando políticamente a la banda.
5. El cese de la violencia y su disolución
El acorralamiento policial (en colaboración con Francia), el rechazo social, la ilegalización de su brazo político y el debilitamiento de su cúpula llevaron a ETA a anunciar el cese definitivo de su actividad armada el 20 de octubre de 2011.
Años más tarde, en 2017, la organización entregó las coordenadas de sus arsenales escondidos (desarme) y, finalmente, anunció su disolución formal el 3 de mayo de 2018.
6. El escenario político actual
Aunque ETA ya no existe, su sombra sigue siendo un factor de alta tensión en la política española. La izquierda independentista vasca (cuyo principal exponente actual es el partido EH Bildu) ha logrado integrarse en el juego democrático y cuenta con representación en el Congreso.
El conflicto actual, como el caso de la liberación de "Txeroki", radica en que sectores de la oposición y víctimas del terrorismo acusan al gobierno de Pedro Sánchez de intercambiar beneficios penitenciarios para los exetarras encarcelados a cambio de los votos de EH Bildu en el parlamento.