Alerta en el Conurbano: crece la preocupación por la aparición de alacranes en viviendas
BUENOS AIRES — En las últimas semanas, los grupos vecinales de WhatsApp y las redes sociales de la zona sur y oeste del Conurbano se han llenado de fotos con un protagonista indeseado: el alacrán. Lo que comenzó como casos aislados se ha transformado en una alerta sanitaria debido a la frecuencia con la que estos arácnidos están apareciendo dentro de los hogares.
Según explican los especialistas, la combinación de calor extremo y las lluvias intermitentes de este verano 2026 han creado el caldo de cultivo ideal para que los escorpiones salgan de sus escondites (cañerías y subsuelos) en busca de alimento y lugares secos, terminando muchas veces en baños, cocinas y dormitorios.
¿Peligrosos o inofensivos? La clave está en las pinzas
Si bien la aparición genera pánico, es fundamental mantener la calma y saber identificar el ejemplar. En nuestra región conviven principalmente dos especies, y diferenciarlas puede salvar vidas:
El peligroso (Tityus trivittatus): Es el que causa preocupación médica. Se reconoce por ser de color marrón claro (casi miel), tener pinzas largas y delgadas, y un doble aguijón en la cola (uno grande y otro pequeño). Su veneno es neurotóxico y puede ser letal en niños o adultos mayores si no se trata a tiempo.
El inofensivo (Bothriurus bonariensis): Es el más común en jardines. Es de color marrón oscuro o negro, tiene pinzas gordas y cortas (similares a las de un cangrejo) y un solo aguijón. Su picadura duele, pero no es venenosa.
"Apareció en la cuna"
"Fui a cambiar a mi bebé y vi algo moviéndose en la sábana. Cuando prendí la luz, era un alacrán rubio. Casi me muero del susto", relató Mariana, vecina de Lanús, uno de los distritos donde se han reportado múltiples hallazgos, sumándose a denuncias similares en La Matanza, Avellaneda y Quilmes.
Desde el Hospital Posadas y los centros de Zoonosis municipales emitieron un comunicado instando a la población a tomar medidas de barrera física, ya que la fumigación común es poco efectiva contra estos arácnidos.
Guía de prevención: cómo blindar la casa
Para evitar el ingreso de alacranes, las autoridades recomiendan:
Rejillas: Colocar mallas metálicas finas en todos los desagües (baños, cocina, lavadero). Es la principal vía de acceso.
Burletes: Sellar las rendijas debajo de las puertas de entrada.
Sacudir: Revisar siempre el calzado antes de ponérselo y sacudir la ropa de cama antes de acostarse.
Limpieza: No acumular escombros, leña o ladrillos en el fondo de la casa, ya que son sus refugios naturales.
¿Qué hacer ante una picadura?
En caso de accidente, el tiempo es vital.
Hielo: Aplicar hielo local para calmar el dolor y retrasar la absorción del veneno.
Urgencia: Dirigirse inmediatamente al hospital más cercano.
La foto: Si es posible (y sin correr riesgos), llevar el alacrán en un frasco o tomarle una foto nítida para que los médicos sepan qué suero aplicar.
No se automedique ni intente remedios caseros. Ante la duda, asuma siempre que se trata de la especie venenosa y consulte a un profesional.