Tensión en el Báltico: Rusia denuncia “guerra de facto” de la OTAN mientras la Alianza refuerza su flanco oriental
OTAN activa la operación Eastern Sentry y Moviliza cazas Typhoon. El secretario general de la OTAN, Mark Rutte, lanzó la iniciativa Eastern Sentry para blindar el flanco oriental, integrando recursos aéreos y terrestres de Francia, Alemania, Reino Unido y Dinamarca, entre otros aliados, en una operación coordinada que comenzará “en los próximos días”.
El Reino Unido anunció el envío de aviones Typhoon a Polonia tras una incursión de 19 drones rusos en su espacio aéreo. El primer ministro Keir Starmer calificó la acción rusa de “temeraria” y sostuvo que los Typhoon no solo son una muestra de fuerza, sino “vitales para disuadir la agresión” y proteger el espacio de la OTAN. Polonia invoca el Artículo 4 tras definir el ataque como “provocación a gran escala”
Varsovia convocó consultas bajo el Artículo 4 del Tratado del Atlántico Norte después de derribar drones rusos que penetraron su espacio aéreo. El primer ministro Donald Tusk consideró la incursión “una provocación a gran escala” y advirtió que traslada a Polonia “al punto más próximo a un conflicto abierto desde la Segunda Guerra Mundial”.
Analistas estiman que varios de los 19 drones actuaron como señuelos para saturar las defensas aliadas o probar la respuesta de la Alianza Atlántica. Polonia admitió además que su sistema antidrone “SkyCTRL” estaba prácticamente inactivo por retrasos en su modernización, lo que dejó vulnerables sus alertas iniciales ante la escalada rusa.
Ucrania ofrece adiestramiento aliado en tácticas de drones. El presidente ucraniano Volodímir Zelenski propuso formar a las fuerzas de la OTAN en tácticas de drones para golpear puntos logísticos y económicos de Rusia más allá del frente armado. Kiev busca así convertir su experiencia en guerra tecnológica en un activo de disuasión estratégica para sus aliados occidentales.
La suma de ejercicios rusos “Zapad-2025”, la respuesta aliada con Eastern Sentry y la oferta de entrenamiento de Ucrania dibujan un tablero geopolítico complejo. Mientras Moscú denuncia “guerra de facto”, la OTAN persigue establecer líneas rojas claras frente a la agresión, reforzando sus defensas y afinando protocolos de coordinación ante incursiones aéreas que amenazan la soberanía de sus miembros.